sábado, 26 de marzo de 2011

DOS DESTINOS


Caminaba pisando fuerte, segura de quien era y de lo que quería. Sus tacones retumbaban en el asfalto con poderío (casi insolente) de mujer libre.
Aminoró el paso cuando divisó a la pareja de lejos. El impulso insólito de la sangre la tiró del corazón, e  hizo, que de pronto, el resto de las personas que se movían a su alrededor desaparecieran, y su mirada se posara sólo en las dos figuras que avanzaban de frente. En ese momento no lo entendió.
Él con chanclas, bermudas y camiseta, como cualquier turista mas. Ella…, era toda velos.
Le  dio un vuelco el corazón cuando sus ojos se cruzaron con los ojos negros y profundos de ella, que, a pesar de su hermosura, quiso imaginar, o intuyó, que eran tristes. Hubiese querido colarse furtiva por esas ventanas, explorar sus pensamientos, y empezar a quitar  poco a poco y con delicadeza todos los velos negros con los que, nada mas nacer, fueron envolviendo su espíritu, esos que no le dejaban ver ni sentir la grandeza de la vida y de ser mujer.  
Había dejado atrás a la pareja cuando un flash le iluminó el recuerdo lejano de un viaje familiar a la tierra de su madre. ¡Esos ojos los conozco!, se dijo, son los mismos de mi abuela. Suerte la mía que mi padre es europeo, pero el alma se le encogió aún más pensando en la otra.   

miércoles, 23 de marzo de 2011

REÍR


Dicen que reír es un filón de salud corporal y espiritual, entonces… ¿por qué practicamos tan poco este deporte que apenas requiere esfuerzo? Todo será cuestión de proponérselo.
Para empezar, lo primero que hemos de tener es una buena predisposición. Con ella a punto vamos a dejar bien aparcados (no vale en segunda fila) los problemas, las inquietudes, las angustias, las prisas, etc., de la vida cotidiana, y nos centraremos en algo agradable que, como preludio de lo que se avecina, nos haga sorprendernos a nosotros mismos con una leve sonrisa.
Algo que a mí personalmente me da muy buenos resultados, es recordar alguna situación graciosa que me haya sucedido, y con la cual me reí largo y tendido. Evocar cosas buenas de nuestra existencia siempre es agradable, y si además sirve para provocar nuestra risa, mejor que mejor. Una de esas anécdotas que siempre me provoca no sólo la sonrisa, sino también la carcajada, es la siguiente:
En una ocasión acudí a una clínica para recibir varias sesiones de acupuntura. Era verano y la hora de la sobremesa, así pues, tumbada en la camilla, con el estómago lleno y la música de fondo, el sopor se adueñó de mí, e irremediablemente, después de que la enfermera cerrara la puerta tras de si y me dejara sola, me sumí en un profundo sueño. Transcurrido el tiempo de la sesión, la enfermera entró de nuevo en la sala. Desperté sobresaltada sin saber donde estaba, me asusté, y de un brinco salté de la camilla echando a correr. La enfermera no sabía lo que pasaba, pero al verme a mí, hizo otro tanto, y ambas corríamos despavoridas de un lado para otro por los pasillos de la clínica sin saber porqué. En un determinado momento, al cruzarnos, nos paramos en seco la una frente a la otra, nos miramos fijamente a los ojos y sin mediar palabra, entendimos al instante lo que había provocado aquella situación ridícula. Nos sonreímos, de la sonrisa pasamos a la risa y de la risa a la carcajada imparable, tanto es así, que nuestros esfínteres, impotentes ante tanto trabajo presentado de improviso, estuvieron a punto de abandonaros. ¡Menos mal que no te había puesto las agujas en la planta de los pies!, dijo.
Cuando rescato de mi memoria estos momentos, veo con nitidez el respingo que pegué, y a las dos huyendo espantadas de un enemigo incorpóreo que provocó en nosotras un pánico irracional, y siempre acabo riéndome sola como una tonta. Comienzo con la sonrisa de labios cerrados, abro las puertas a la sonrisa abierta, paso después a un imperceptible ¡ja, ja!, y termino (como ahora) con una casi interminable y relajante carcajada. ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ...!
¿Y tú, has sonreído al leerlo? Si es así estás en el buen camino. Este es uno de mis métodos para desconectar cuando los problemas me acorralan, pero haber hay mucho, sólo es cuestión de que cada uno encuentre el suyo, y... ¡a reír, que la vida es hermosa!

domingo, 20 de marzo de 2011

LEYENDA MORA


No está escrita en los papeles, pero desde hace siglos circula de boca en boca esta hermosa leyenda.
Dicen que un sultán moro recorría a caballo ciertas montañas del norte de Cáceres, y subyugado por el paisaje, donde señoreaban gargantas, fuentes, arroyos, y tal variedad de plantas que  parecía un jardín botánico, decidió fijar su residencia en dicho lugar.  
Mandó traer a su favorita y la instaló en un magnífico palacio, para que compartiera con él tanta perfección, porque dicen que, al contrario que sucede con las penas que al participarlas a otros parece que menguan, la belleza compartida se engrandece.
Al poco tiempo de su llegada la favorita comenzó a mostrarse triste. El sultán, que la adoraba, preocupado por su estado la cubrió de riquezas, pensando que esto la animaría, pero no lo consiguió, la favorita seguía cada día más afligida.
—¿Qué te sucede amada mía que ni tu mirada ni voz son cantarinas como antes?
—Echo de menos la nieve de Sierra Nevada que contemplaba desde mis aposentos de la Alhambra.
Reunió a todos sus consejeros. Durante una semana estuvieron deliberando para ver la forma de satisfacer a la favorita sin encontrar respuesta, hasta que uno de ellos se atrevió a sugerir al sultán una idea que a éste le pareció genial.
Al día siguiente una legión de súbditos y esclavos se pusieron manos a la obra, y en pocos meses todas las montañas que la favorita divisaba desde el palacio, estuvieron cubiertas de cerezos, para que cuando llegara el tiempo de floración pareciera que el campo estuviese nevado.
Y así nació el Valle del Jerte, cuyos cerezos están a punto de florecer.

jueves, 17 de marzo de 2011

AYER Y HOY












Ayer, se consumó tu traición,
se me quebró el cántaro
donde saciaba mi sed,
y se apagaron mis ojos de charol.
Y pensaba…
si ya no me quedan fuerzas
y no tengo mirada,
¿cómo y dónde voy a beber?

Hoy  me he concedido una bula,
dejé de rumiar mis congojas
y me sorbí las lágrimas
que mullían mi desconsuelo.
Se me relajaron los humores,
y al final...
casi sin saber como
se me quedó el ánimo despreocupado.


lunes, 14 de marzo de 2011

VIDA ENCLAUSTRADA




Solitario claustro donde la belleza creada por las expertas manos del hombre se aburre de soledad, porque apenas hay espíritus que se sublimen contemplándolo, ni ojos que se pierdan hipnotizados por tan exquisitas filigranas. Pasillos del claustro donde habrán brotado y madurado, para quedarse después flotando en el ambiente, deseos mundanos, deseos lujuriosos de la carne no satisfechos, que vagan por todas las estancias del convento igual que fantasmas.
Almas sin juicio ni culpa, encarceladas de por vida, y con ellas todos sus sueños y quimeras.

Cuando trabajaba en Palacio tenía en el despacho enfrente de la mesa, un cartel grande  del claustro del Real Monasterio de Santa Clara en Tordesillas. Lo miraba muchas veces, y me ponía a imaginar  como sería la vida dentro de sus paredes. Pensaba especialmente en las mujeres de la nobleza, que, porque convenía que así fuera y sin ellas quererlo, fueron encerradas en conventos, algunas desde niñas.

jueves, 10 de marzo de 2011

EL RELOJ DE MI TIEMPO


El reloj de mi tiempo
examina mis días
desde su pared caliza,  
disfruta observándome,
todavía, desde lejos,
o eso creo,
y yo que no quiero que se pare,
no me olvido, cada mañana,
de darle cuerda al levantarme.

El reloj de mi tiempo, a veces,
asoma el hocico
y agita su guadaña,
y yo, que sigo laborando sueños
y desmenuzando instantes,
le grito enfurecida
que mi  última hora  
no ha llegado todavía.

Y entonces él  se esconde
y yo sigo dándole cuerda.

martes, 8 de marzo de 2011

TESTAMENTO FEMENINO






En cualquier lugar del planeta,
 a 8 de marzo de 2011






LAS MUJERES DE MI COSECHA QUEREMOS DEJAR CONSTANCIA Y EN HERENCIA A LAS GENERACIONES FUTURAS, LA LUCHA SEGUIDA EN POS DE NUESTROS DERECHOS Y LIBERTADES, Y POR TAL MOTIVO TESTAMOS QUE:

PRIMERO.- Que la lucha no la empezamos nosotras, sino que otras, concienciadas de las diferencias existentes entre hombres y mujeres, tímidamente ya la habían iniciado, pero  tomamos el relevo con tal fuerza y nos implicamos tanto en la tarea, que jamás se había visto en toda la historia de la humanidad tal empuje y logros.

SEGUNDO.- Que los hombres no han sido ni son nuestros enemigos, sino nuestros compañeros de viaje; muchos son los que, con el sentido de la justicia desplegado en sus corazones, nos han acompañado por trochas y veredas espinosas.

TERCERO.- Que no criticamos ni menospreciamos a la mujer que optó u opta en la actualidad por quedarse en casa, para seguir realizando la labor asignada desde hace siglos, y esperamos que el hombre sepa valorar tan grande entrega a la familia.

CUARTO.-  Que muchas de nosotras antes de emigrar, trabajaron en el campo, y una vez en la ciudad, sin desatender su casa y su familia, lo hicieron en fábricas y talleres, limpiando casas u oficinas, cuidando ancianos o enfermos, o en cualquier otro oficio que les permitiera aportar un salario al hogar. También en oficinas, hospitales, tiendas, etc.


QUINTO.- Que también muchas son las que con espíritu de superación y conscientes de su deficiencia, encontraron tiempo para la lectura y  el estudio, tratando de subsanar la anemia cultural  provocada por la falta de alimento que en su día les negaron.

SEXTO.- Que con nuestra independencia económica en el bolsillo, nos hemos permitido pedir el divorcio cuando nuestro compañero no ha sabido o no ha querido, que caminemos juntos en la misma aventura.

SÉPTIMO.- Que nos atrevemos a denunciar cuando un hombre no sabe hacer honor a su sexo.

OCTAVO.- Que hemos aprendido a ser esposas, compañeras y amantes, reclamando nuestro derecho a disfrutar de la sexualidad plenamente.

NOVENO.- Que podemos ser feministas sin dejar de ser tremendamente femeninas.

DÉCIMO.- Que muchas, aun trabajando fuera de casa, hemos ejercido y seguimos ejerciendo de madres (bendita labor), de hijas y de abuelas, todo ello al mismo tiempo. Seguimos siendo nosotras las que cuidamos a nuestros padres en la vejez, pues parece que todavía la sociedad sigue pensando  que dicha función le corresponde a la hembra y no al varón. En este último campo queda mucho todavía por labrar.  

PEDIMOS A NUESTROS JÓVENES QUE NO DILAPIDEN LA HERENCIA SINO QUE LA INCREMENTEN, QUE SIGAN CON LA LUCHA INCRUENTA HASTA CONSEGUIR EN TODOS LOS CAMPOS LA IGUALDAD ENTRE AMBOS SEXOS, Y QUE NO SE OLVIDEN DE DAR SU APOYO A AQUELLAS MUJERES QUE VIVEN EN PAÍSES EN LOS QUE LA DESIGUALDAD ES TAN GRANDE QUE DUELE COMO PROPIA.

jueves, 3 de marzo de 2011

PROVOCANDO A LOS SENTIDOS


Era un día delicioso de finales de primavera, e iba tranquila paseando por las distintas salas del museo. Inesperadamente, al posar mis ojos en él, una ráfaga de frío que parecía que me los iba a convertir en escarcha, me penetró en los huesos, hasta el aliento lo sentí helado.
Todo era perfecto y todos en su conjunto y por separado me transmitieron tan intensa sensación: el fondo lejano y oscuro como una peineta en el horizonte; los árboles desnudos, indefensos y escorados por los violentos empellones; el asno hundido hasta las corvas en la nieve, enfrentándose a la carga y las inclemencias del tiempo, y las personas inclinadas para no ver, porque con sentirlo ya les era suficiente. ¡Hasta el perro resguardaba el rabo de tan gigantesca ira!
Y yo lo olfateaba, mi lengua chasqueaba, el vello de los brazos se me erizaba, y mis oídos escuchaban el blasfemar del viento.  

                                                  El Invierno, de Francisco de Goya

miércoles, 2 de marzo de 2011

MIS DÍAS EN PALACIO

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He intentado que los compañeros que llevan muchos años trabajando en el Palacio Real, me contaran anécdotas y curiosidades del mismo, pero cuando les preguntaba, decían no acordarse de nada que yo ya no supiera. Para ellos es un lugar tan conocido como lo pueda ser su casa, y no se dan cuenta que, igual que desconozco donde guardan  su  ropa interior, también ignoro las interioridades del Palacio.
En fin, que se me ha agotado la información, y visto que como me he prejubilado y mi contacto con ellos va a ser sólo cuando les visite, este apartado de MIS DÍAS EN PALACIO, lo doy por terminado.
Aunque no son buenos, os dejo dos vídeos. 

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Ceremonia de presentación de Cartas Credenciales