viernes, 12 de febrero de 2016

MI NIÑA, MI REINA




          Hola, mi niña. ¡Anda!, dame un besito...
…muy bien. A ver, te voy a perfumar y peinar. No te quejes corazón, deja que te ponga guapa. Ahora te doy cremita en la cara y en las manos ¡Umm! ¡Qué bien huele! Tranquila, no te pongas nerviosa, que termino enseguida. Guapísima, estás guapísima, da gusto mirarte.
Y esos pucheros, ¿a qué vienen? Dime, ¿te duele algo? No, ¿seguro que no?, me alegro. Pero háblame no me contestes moviendo la cabeza.
¿Sigues gimiendo mi reina? Entonces, ¿cuéntame que te pasa?, que yo, mi niña bonita, no soy adivina. ¡Ah!, ya sé, estás enfadada. ¿Tampoco es eso? ¿Estás esperando el bollo? ¿Sí? O sea, que era eso, te ha cambiado por completo la cara cuando te lo he dicho. ¿Por qué no me lo has pedido? Toma, comételo. Tan deprisa no, trágate primero lo que tienes en la boca antes de morder más. Trae,  yo te lo doy, reina, si no te vas a atragantar.
          ¿A qué estaba rico? ¡Qué golosilla eres! Espero que, como siempre, luego comas bien.
          ¡Uf! ¡Qué tarde es! Ya es la hora de llevarte al comedor, se me ha pasado el tiempo volando. Vamos rápido
          Antes de irme quiero un beso fuerte. Muy bien, así me gusta.
Aquí os la dejo, cuidármela mucho, por favor.

          Hasta mañana, mamá.